Redactor Prensa | El Ibaguereño
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| 2019/06/26

El ciclismo colombiano volvió a sonar, esta vez en el Giro de Italia Sub 23, gracias al campeón tolimense Andrés Camilo Ardila quien aseguró su título en la cuarta etapa de la competencia.

Este escarabajo nació en la finca La Esperanza, en la vereda Cerro Gordo del municipio de Mariquita en 1999. A los 8 años se enamoró de la bicicleta de un familiar, que aunque estaba arrumada y olvidada, era una forma de empezar.  

Su padre pidió que se la regalaran, y ahí empezó el sueño de ser ciclista. Su niñez la pasó entre los sembrados de aguacate, caña, el colegio y su bicicleta, esta última, se convirtió en su compañera de aventuras.

En una entrevista a El Tiempo, Martha Ordóñez, su mamá, dice que el campeón del Giro Juvenil fue un muchacho juicioso que nunca les dio problemas. 

“Siempre le gustó el deporte. Se levantaba temprano, iba a la escuela, volvía a la finca, bajaba al pueblo a entrenar y ayudaba en la casa”, señaló su mamá.

Su padre Camilo Ardila también recordó momentos en los que su hijo montaba a su hermana en los pernos de la bici y la paseaba por la finca. “esa bicicleta fue un juguete y el medio de transporte para los dos”, recordó. 

Carlos Pérez es un reconocido entrenador de la región quien vio el talento del mariquiteño desde el primero momento, así que no dudó en ayudarlo a perseguir su sueño.

“Le gustaba montar. Era bueno en todos los terrenos y lo que hicimos fue pulirlo, enseñarle y ahí va”, le dijo Pérez a EL TIEMPO.

Al culminar su bachillerato, su padre le dijo que escogiera entre el estudio o la bicicleta, y ya sabemos cuál fue el camino que tomó.

Andrés Camilo supo desde pequeño que la vida no es fácil, que a sus papás les costó mucho trabajo sacarlo adelante, y el camino del ciclismo no es la excepción. La comunidad de Mariquita supo de Andrés Camilo y le ayudaron. Se hicieron colectas para que fuera a correr las clásicas locales y nacionales. Señala el medio de comunicación.

“Recogíamos de $ 10 mil, $ 20 mil, así nos ayudaba la gente, a la que hoy en día se le agradece”,
 comentó el DT a El Tiempo.

“Hoy recuerdo por lo que hemos pasado, pero mire que la vida nos ha ayudado. Nosotros nunca pasamos necesidades, pero no nos sobró”, precisó Camilo, al papá. 
Pérez se lo recomendó a Raúl Mesa, el manager del equipo EPM y luego de tanta insistencia el técnico antioqueño le dio el sí en el 2018.

Pérez dice que Andrés Camilo tiene un corazón muy grande, que es una persona que se acuerda bien de los que le ayudaron. El primero de enero del 2017 cogió su bicicleta y bajó al pueblo llevando tamales. Se los iba a regalar a su DT, pero perdió el equilibrio, se cayó y terminó en el hospital. 

Se ‘voló’ varios dientes y el tratamiento costaba mucha plata, no había con qué cancelarlo. El técnico habló con Leonardo Vivian, un odontólogo amigo, quien lo trató, cobró poco y le solucionó el problema. 

Según El Tiempo, luego de su victoria en Italia, a Andrés Camilo le llovieron ofertas. Ya tiene tres propuestas de equipos grandes para firmar, pero prefiere esperar. Primero debe disfrutar el triunfo, volver al país, estar con su familia y con los que le ayudaron, analizar lo que hará y aterrizar, porque él mismo no se ha dado cuenta la hazaña que ha conseguido.

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