Imagen de archivo| EL IBAGUERE;
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| 2018/01/14

Oswaldo Ramírez el pasado 12 de enero se dirigió durante la jornada de la mañana se dirigió a las oficinas de la Secretaría de Tránsito a cancelar un comparendo que, según él, le habían realizado de manera injusta. Al salir del recinto y dirigirse hacia donde había parqueado su motocicleta fue abordado por un agente de tránsito quien, según Ramírez lo comenta, se refirió a él de manera grosera.

“Me pidió los papeles, se los di pero ya llevaba más de 10 minutos con ellos y tenía que irme. Le forcejee y metí zancadilla para tumbarlo al suelo y recuperar los papeles, después de eso me subí en la moto y me fui.”, explica Ramírez, añadiendo que el motivo por el que debía irse era porque debía terminar otra diligencia para luego recoger a su esposa y dirigirse con ella a la Clínica Tolima, lugar en el que se encuentra su hijo recién nacido, quien está enfermo.

Luego de lo sucedido, según el testimonio de Ramírez, tuvo un nuevo encuentro con policías de tránsito a las afueras de las instalaciones de la Secretaría de Salud, lugar en el que se dedicaba a hacer un papeleo. Esta vez volvieron a pedirle sus documentos de identidad y empezaron a agredirlo físicamente. Lo llevaron al CAI ubicado en la Cra. 5 con Clle. 80 para retenerlo por algunos minutos y luego soltarlo.

La denuncia de Ramírez solicita la solidaridad de la comunidad, con sus palabras lo expresa así: “Yo reconozco que me exalté y ofrezco disculpas al agente, la verdad me salí de casillas debido a los problemas que he venido presentando por la muerte de un hijo y mi otro pequeño está recién nacido”. En estos momentos su moto se encuentra retenida y no cuenta con empleo, pero sí con una deuda de tres millones de pesos en comparendos que él considera injustos.

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