Despiden a profesora de la Unibagué por denunciar casos de abuso sexual

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Las recientes declaraciones de una profesora que asegura haber sido despedida de su cargo por denunciar casos de abuso sexual dentro de la institución, han generado polémica y rechazo entre estudiantes, docentes y padres de familia de la capital tolimense.

Mónica Godoy Ferro, antropóloga y hasta hace poco docente de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Ibagué, decidió denunciar públicamente que fue despedida sin justa causa por exigir los derechos de las mujeres que estaban siendo víctimas de crueles tratos hasta ahora desconocidos por la opinión pública.

De acuerdo con un comunicado que publicó a través de redes sociales, la educadora manifiesta que todo comenzó después de haber conocido quejas de un grupo de mujeres vigilantes de la universidad que denunciaban supuestos acosos laborales y sexuales por parte de un supervisor y algunos compañeros de trabajo desde hace tiempo.

“Ellas llevaban años sufriendo presiones para acceder a insinuaciones sexuales, eran objeto de burlas, apodos humillantes, desprecio y aislamiento.”, indica en el comunicado.

Lo que más generó preocupación es que a pesar de que una de las afectadas interpuso la queja ante el comité de convivencia de la Universidad, no se evidenció alguna acción concreta para investigar los hechos. La situación, en efecto, motivó a que la profesora se apersonara del tema -por encargo de la rectora (e) de la época Carmen Inés Cruz- y por sus convicciones humanistas decidiera ejercer presión para que se tomaran los correctivos necesarios.

Mientras que las directivas daban la presurosa orden de despedir a las víctimas y no a los presuntos victimarios -sin haber hecho una investigación seria- al escritorio de la profesora fueron llegando más casos similares, los cuales encendieron aún más las alarmas.

Uno de ellos trataba del abuso sexual por parte de un profesor de la Universidad contra una estudiante. A pesar de que la afectada en compañía de sus padres puso la situación  en conocimiento de la directora de la oficina de Gestión Humana Irma Nora Villanueva, esta hizo caso omiso durante meses y sólo después de los constantes llamados se abrió un proceso disciplinario en contra del docente implicado que finalmente fue despedido.

En medio de denuncias, solicitudes de citas con el rector entrante y diálogos con funcionarios y estudiantes que compartían más casos de abusos, llegó a su oficina una carta que le indicaba que ya no trabajaría más porque “su estilo no encajaba en la universidad”. El endeble argumento además de generar desconcierto, dejo entrever que la docente se había convertido en una piedra en el zapato para la universidad y que era mejor tenerla lejos de sus instalaciones.

La profesora Mónica se adjunta al extenso grupo de profesores que desde el año pasado han sido despedidos sin justa causa a pesar de tener sobresalientes niveles académicos.

Así las cosas, la Universidad tendrá que enfrentar decenas de demandas por violación de derechos laborales y frenar urgentemente la bola de nieve de los abusos o de lo contrario dejará de ser la institución comprometida con el desarrollo regional.

(Ver comunicado completo)