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“¿Padece tortícolis, torceduras, desgarros? Sí, señor”

Si leyó esto con un cierto tono cantado, es porque usted recuerda el famoso comercial de Dolorán. Y precisamente fueron decenas de pomadas Dolorán las que descendieron hace 50 años sobre la Carrera Quinta, desde un helicóptero, acompañando la llegada a Ibagué de la única Señorita Colombia que ha tenido el Tolima: Edna Margarita Rudd Lucena, en 1965.


Hace 50 años sobre la Carrera Quinta descendieron decenas de cajitas, cada una de ellas con un pequeño paracaídas. Eran las cajitas de un producto que recién se daba a conocer y que ahora está guardado en la memoria colectiva de casi todos los colombianos.

Una idea que se originó en la mente del ibaguereño Héctor Rivera, pues había visto en varias oportunidades cómo se desperdiciaba la publicidad en papel al ser lanzada desde una avioneta, por lo que supo exactamente qué era lo que necesitaba. No serían entonces volantes sino cajas de muestra de su propio producto lo que serviría de publicidad.

Así una tarde mientras jugaba tejo en el Club Campestre de Ibagué, Héctor vio como al celebrar una moñona lanzaban un volador, que una vez explotaba su palo descendía con un pequeño paracaídas para evitar que golpeara a alguien o cayera en un lugar peligroso. Esta sería la solución definitiva para lanzar su pomada desde el helicóptero. Muchas cajitas de Dolorán cada una con su paracaídas de muchos colores.

Desde esos primeros años de creación de Dolorán, la buena fortuna ha acompañado a su creador, pues no sólo aprovechó y coincidió la llegada de la Reina a Ibagué con el lanzamiento de su producto, sino que además logró que muchos años después el nombre de su pomada estuviera en importantes acontecimientos para el Tolima y el país.

Propietario de la Droguería Selecta, que hasta el año 2000 funcionó en la Carrera Segunda con Calle 18, Héctor Rivera pensó y soñó con tener su propio producto para comercializar. Su carrera en el mundo farmacéutico se inició desde la adolescencia cuando al quedar huérfano, a los 12 años, empezó a trabajar en la droguería de su tío, esfuerzo que le valió a los 24 años poder tener su propia farmacia.

En la década del 50 las principales droguerías autorizadas en cada ciudad eran las encargadas de preparar las fórmulas que los médicos recetaban. Y fue precisamente con esta experiencia adquirida que Héctor supo qué compuestos utilizar, para ese producto que él deseaba crear: una pomada para el dolor.

Con la firme convicción de lograr su producto, es en el 65 cuando Héctor Rivera conoce al reconocido químico farmacéutico, Ramón Reyes Galvis, quien decide ayudarlo a hacer realidad la idea de crear un producto tópico para el dolor. Y mientras Reyes Galvis trabajaba desde Bogotá, Héctor pensaba en la forma más adecuada para comercial su producto.

Quizás usted al igual que nosotros apenas descubre que Dolorán es un producto hecho en Ibagué, esto se debe en gran medida a que en la fecha de lanzamiento de la pomada Héctor decidió dejar en el empaque del producto el nombre de Bogotá, y no el de su natal Ibagué, para facilitar su comercialización en el resto del país.

Tan sólo tres años después del lanzamiento de Dolorán en el desfile de recibimiento a la reina Edna Margarita, el esfuerzo y la dedicación de Héctor Rivera empezaron a dar sus frutos cuando el nombre de su producto llegó a ser visto por miles de colombianos. Hombres, mujeres y niños que colmaban las calles con el paso de la Vuelta a Colombia, y que tenía en 1968 al tolimense Pedro J. Sánchez como el favorito.

Publicidad que fue posible gracias a que Héctor Rivera había decidido apoyar con repuestos y otros patrocinios al ciclista tolimense que pertenecía al equipo de Telecom y Telepostal, empresa en la que trabajaba para la regional del Tolima. Su gratitud hacia Héctor Rivera, la demostró al solicitar permiso a sus grandes patrocinadores para usar una gorra con el logo de Dolorán, y luego de ganar la mítica etapa de la Línea y quedar campeón de la Vuelta, se colocó la camiseta de Dolorán. Fotografías que llegaron a los principales diarios del país.

Con un nombre que empezaba a dar reconocimiento Héctor Rivera, empezó a recorrer el país presentando en diferentes farmacias su pomada para el dolor. Un camino que lo llevó de la Guajira a Pasto y en el que no sólo hizo clientes sino también grandes amigos.

Llegado el momento de masificar el producto y aumentar las ventas Héctor Rivera decide pautar en las principales cadenas radiales del país, y para ello piensa en una cuña que fuera recordada y reconocida por todos. Es entonces cuando por primera vez aparecen frases como “El dolor le tiene miedo a Dolorán”, “Dolorán contra todo dolor” y el diálogo que la mayoría de nosotros conocemos y que popularizó el “Sííí, señoooor”.

Estas frases llegaron a la posteridad en gran medida gracias a la voz de Cristóbal Américo Rivera, reconocido locutor radial por su programa Alerta Bogotá, y quien era hermano de Héctor Rivera.

Las cuñas radiales fueron a principios de los años 70 las que dieron bases para la creación de los tan recordados comerciales en televisión. Y de nuevo la suerte estuvo del lado de Dolorán pues en 1991 cuando se emitía por primera vez el comercial en un horario prime, se daba la entrega de Pablo Escobar. Mientras el país estaba atento a la entrega del capo más importante de la época, mientras esperaban las transmisión vía microondas desde Medellín, veían por primera vez la pauta televisiva que es ahora parte de la cultura colombiana.

Desde ese 19 de junio de 1991, cuando se emitió en televisión nacional el comercial, mucho tiempo ha pasado y Dolorán continúa siendo uno de los productos colombianos que han logrado ser referencia nacional.

Laboratorios Herigar espera no sólo llegar a nuevos mercados, e incluso exportar Dolorán y la Crema Única (producto para la pañalitis que también producen), sino que sus productos lleven orgullosamente el nombre de la Capital Musical. Que los ibaguereños conozcan y reconozcan en Dolorán un producto hecho en su tierra.

Edna Margarita Rudd Lucena, Señorita Colombia 1965.
Equipo de Telepostal – Pedro J. Sánchez a la izq.
Publicidad de Dolorán en la Unidad Deportiva de la Calle 42.

Artículo publicado originalmente en El Tortugazo.

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