Redactor Prensa | El Ibaguereño
Banner
| 2019/04/18

Para los católicos, el ayuno es una forma de acercarse a Dios. Por supuesto que el ayuno es voluntario y la idea es enfocar el cuerpo y la mente en cosas más espirituales, como en orar.

Pero, es usted de los colombianos que el viernes santo no comen carnes rojas para ayunar, pero en cambio llenan la mesa de pescado en diferentes presentación?

Esta práctica no está mal, pues estos encuentros alrededor de la mesa el viernes santo ayudan a fomentar los lazos familiares y no hay mejor ayuno que estar en paz con la familia.

Sin embargo, para quienes no les gusta el pescado y quieren practicar el ayuno, hay otras formas de estar en paz con la mente y el cuerpo.

Según la página ayuno.es https://www.ayuno.es/el-ayuno-espiritual/, usted puede hacer ayuno espiritual y tendrá grandes beneficios para su organismo.

Procesos emocionales

A menudo observo en los ayunantes que, tras cuatro días de ayuno, la concentración parece mejorar, el pensamiento creativo se expande, la depresión desaparece, el insomnio se detiene, la ansiedad se desvanece, la mente se vuelve más tranquila y comienza a aparecer una alegría natural. Mi hipótesis es que, cuando las toxinas físicas se eliminan de las células del cerebro, automáticamente la función mental-cerebral mejora y las capacidades espirituales se expanden de manera notable.

Al ayunar, nuestro organismo va accediendo gradualmente a unos niveles de vibración mucho más sutiles. Si se practica con cierta regularidad, es posible apreciar notables incrementos en nuestra percepción, tanto de los cinco sentidos oficiales como de la extrasensorial, lo que algunos llaman el sexto sentido.

Redactor Prensa | El Ibaguereño

Dado que la eliminación de impurezas se produce a nivel integral, el ayuno puede incrementar la capacidad energética y espiritual del individuo. Sabedores de estos beneficios, antiguos sacerdotes, gurúes, chamanes y otros guías espirituales ayunaban para dotarse de una mayor fortaleza interna y aplacar la ira de los espíritus vengativos.

Uno de los beneficios del ayuno son sus efectos sobre nuestros estados emocionales. Mientras dura el proceso, es común notar una mayor sensibilidad y sentirse mucho más emotivo. Algunas personas pueden incluso prolongar ese estado más allá de la finalización del ayuno. Lejos de ser algo negativo, debemos considerar este cambio como un proceso natural de “limpieza emocional”.

Esta es la razón por la que se recomienda reducir la actividad y durante los períodos de ayunas y hacerlo en ausencia de las obligaciones cotidianas. Bajo estas circunstancias ideales, nos permitirá dejar a un lado buena parte de nuestras preocupaciones y favorecerá el descubrimiento interior.

La forma de manifestarse esta vertiente espiritual no es tan fácil de describir como pueden ser los procesos fisiológicos del ayuno que benefician a la salud. De hecho, cada persona tiende a experimentar las sensaciones a su manera. A menudo, suceden tan sutilmente que apenas si se notan.

Estos son algunos de los beneficios psicológicos o espirituales que podrían apreciarse en un ayuno superior a tres días:

  • Incremento de la fuerza de voluntad
  • Aumento de la estabilidad psicológica, autoconfianza y autocontrol
  • Sensación de mayor bienestar espiritual, por la reducción de los deseos y necesidades corporales
  • Visión interior más nítida y profunda
  • Mayor capacidad de concentración, meditación y oración
  • Nueva concepción del hambre, los alimentos, su valor y necesidad

Mayor capacidad para canalizar las energías y sanar dolencias psicológicas

Por otra parte, la página web www.subiblia.com da a conocer cuatro tipos de ayunos que recomienda la Biblia.

4 formas de ayunar que menciona la Biblia

Ayuno total

Este es el ayuno más radical que podemos hacer. En este no se come ni se bebe nada, el cuerpo no recibe ningún tipo de nutriente. 

El ayuno total debe hacerse solo por períodos cortos de tiempo, por ejemplo, 6, 12 o 24 horas. Es muy importante no hacer este tipo de ayuno por más de tres días. Se recomienda hacerlo bajo supervisión médica ya que el cuerpo no recibe ningún tipo de nutriente y puede ser peligroso para la salud.

Ayuno con agua 

Este es el tipo de ayuno más conocido. No se come nada pero se puede beber agua. Al permitir hidratarse puede ser un poco más extenso que el ayuno total, pero también es aconsejable consultar con un médico sobre todo si se piensa estar por más de dos días solo con agua.

Se piensa que este fue el ayuno que Jesús hizo por 40 días justo antes de comenzar su ministerio. Los Evangelios mencionan que Jesús dejó de comer y tuvo hambre pero no dicen que tuviera sed.

Ayuno parcial

El ayuno parcial consiste en eliminar solo ciertos alimentos. La idea es comer de forma sencilla para mantener el cuerpo funcionando sin comer en exceso o por placer.

Redactor Prensa | El Ibaguereño

Otros tipos de ayuno 

La Biblia menciona otro tipo de ayuno que no tiene que ver con la comida. Se trata de dejar de lado por un tiempo cosas que no son alimentos.

Hoy día vemos personas que deciden abstenerse del uso de las redes sociales o de la televisión durante unos días ya que desean usar ese tiempo para profundizar más en su relación con Dios y enfocarse en buscar su voluntad. Este tipo de ayuno puede ir unido a un ayuno parcial.

Sea cual sea el ayuno que escojamos lo más importante es dedicar ese tiempo a buscar más de Dios. El énfasis debe estar en pasar tiempo con él, orando, adorándole y leyendo su palabra. Debe ser un tiempo en el que todo lo demás pase a segundo plano, nos deleitemos en escuchar a nuestro Padre y en recibir lo que él quiera darnos.

Comentarios