Redactor Prensa | El Ibaguereño
Banner
| 2019/05/01

Una mala racha, un negocio familiar que no dio frutos, varias deudas y enfermedades que surgieron debido a las preocupaciones fueron el inicio de un gran negocio.

En el 2007 Luz Myriam Villarreal Parra llegó a buscar suerte a Ibagué con sus dos hermanos montando un almacén de ropa en el centro de la ciudad, sin embargo, dos años después las cuentas no dieron, y tuvieron que cerrar y endeudarse aún más para pagar a los proveedores.

Durante esa mala temporada Luz inició una nueva vida con su esposo Norberto Vargas. Se fueron a vivir al barrio Palermo. La necesidad de más ingresos económicos y la falta de oportunidades laborales hicieron que la pareja pensara en diferentes formas para conseguir recursos. En un principio pintar cuadros fue la salida.

Debido a las enfermedades que desarrolló por las deudas y el estrés, Luz Myriam empezó a ver otras opciones. Una revista llamó su atención y la motivó a hacer su primer bolso. Con 20 mil pesos que su esposo le regaló pudo comprar un metro de tela, un metro de cremallera, un cautín y unas pinturas. 15 días duró haciendo el bolso con la ayuda de Norberto, quien cosía y quien le advirtió que por la complejidad de la hechura, sería la última vez que le haría un favor de esos.

Al día siguiente Luz tuvo una cita médica, y mientras se bajaba de la buseta, cruzaba la calle e ingresaba al centro médico, observó que una pareja de esposos la miraba. Ella se asustó pero decidió preguntarles qué necesitaban. La señora solo quería saber dónde había comprado ese bolso. Luz sacó su parlamento de vendedora. Ahí inició su empresa Lumynor.

El bolso lo vendió en 65.000 y eso le alcanzó para comprar materiales para otros tres bolsos. De esa manera inició la microempresa que lleva 11 años promoviendo cultura a todos los rincones de Colombia.

“Empezamos a visitar amigos y familiares que nos abrían las puertas en sus trabajos donde vendíamos los bolsos. Ahí empezamos a capacitarnos y mejorar nuestro producto. Nosotros somos empíricos en nuestra labor como artesanos en marroquinería, pero hacer una idea de negocio, un plan de trabajo, necesita de más conocimiento”, contó Luz Myriam.

Pasos para la creación de un bolso Lumynor

Todo es constancia, perseverancia, trabajo y buena administración”.

Luz Myriam Villarreal

Todo comienzo es difícil, eso no es desconocido para ellos. Máquinas de coser prestadas, ensayo y error, y volver a empezar, hicieron parte de este proceso de microempresa, pero eso los ha hecho fuertes y reconocidos.

Lumynor ha avanzado de tal forma de siempre tiene un lugar en ferias tan importantes como la Feria de Manizales, Feria Manos de Oro en Popayán, Feria de las Flores en Medellín, Expoartesanías, Feria de Ginebra en Valle, Feria de Tuluá, Maestros Artesanos en Neiva, Ibagué Negocios y Moda, entre otros eventos, a donde han asistido con recursos propios.

Su objetivo siempre ha sido resaltar la biodiversidad, cultura e idiosincrasia colombiana por medio de las flores, mariposas, colibríes, guitarras, runchos, tamboras, matachines, acordeones, guacamayos, entre otros, los mismos que han tocado suelo de países como Australia, Italia, Francia, España, Holanda, Bélgica, Inglaterra, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Costa Rica, Puerto Rico, Panamá, República Dominicana, Argentina, chile, Bolivia, Venezuela, Aruba, Curazao y hasta Sudáfrica a donde llegaron 12 bolsos como regalo de una colombiana.  

Hacer empresa no es difícil, porque todos podemos soñar, pero nunca van a faltar las caídas, los tropiezos, pero nos toca levantarnos una y otra vez. Creer en lo que hacemos, hacer las cosas con amor y cambiar vidas, eso es una microempresa”.

Luz Myriam Villarreal

Datos curiosos

Los bolsos son hechos en tela vinílica. A la fecha se han hecho más de 5 mil bolsos.

Los precios oscilan entre 85 mil y 180 mil pesos. Y la línea de cueros naturales tiene precios de 230 y 240 mil pesos.

El 90% del bolso está hecho a mano con materia prima e insumos nacionales y la técnica de pirograbado, a mano alzada. Son embajadores de la marca regional y sello de calidad.

Algunos tirantes de los bolsos son elaborados por artesanos de Bolívar.

En cada colección elaboran cuatro bolsos de cada color, y cada bolso tiene un dibujo diferente creado por ellos, es decir, que no hay dos bolsos iguales.

Los nombres de los bolsos llevan nombres de mujeres, como homenaje a la primera mujer que compra el diseño.

Comentarios