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Sin duda el golpe con Japón puso a dudar a más de uno. Pero, esta selección sacó la casta y jerarquía que se venía necesitando en este tipo de competiciones. Un equipo que asumió con madurez una difícil derrota en un debut. No es fácil comenzar un mundial perdiendo, y revertir esta situación es de grandes.

Frente a Polonia volvió la ilusión, el gran juego y los ansiados goles. Un gran partido del ‘tricolor’, que pese al revés inicial logró levantarse y retomar el camino de la esperanza. Y seguía el que para mí sería el partido más difícil del grupo, Senegal.

Senegal, tiene jugadores potentes, fuertes y altos, lo que sin duda caracteriza el fútbol africano. Un equipo que incomoda y así lo hizo frente a Colombia, en un juego que fue más táctico que de posesión. Un partido en el que las acciones fueron escasas y que la  pelota quieta lo definió.

El tempranero cambio de James por Muriel fue un acierto de Pekerman, que entró enchufado y con ganas. A su vez la incorporación de Mateus por encima de Barrios, teniendo en cuenta el buen partido de Barrios supliendo a Sánchez frente a los polacos, Pekerman se decidió por Mateus que le da mejor presencia ofensiva, buena salida de atrás y el sacrifico en marca que también tiene.

Lo de Ospina sensacional, le toco intervenir y respondió. El cuarteto defensivo se ha compactado bien, aunque hubo unas distracciones que casi cuestan, pero mejora el panorama en defensa. Yerry Mina es garantía por el juego aéreo, dos goles en dos encuentros demuestran su poderío, un pilar para el cuarteto defensivo. Un Arias comprometido en defensa que es su prioridad, faltó acompañar más a Cuadrado, pero había que neutralizar a Mané.

Otro aliciente al encuentro fue la intervención del polémico VAR, en la jugada de Dávinson que por fortuna el árbitro opto por ir a ver para ver si mantenía o abolía su decisión. Para fortuna nuestra, el VAR hoy si fue justo.

Un partido donde la individualidad no peso, por cómo se plantó el rival pero se logró el objetivo de ganar y clasificar primeros.

El delirio del fútbol lo estamos viendo Rusia. Gente de diferentes partes del mundo unidas por una misma pasión, apoyar su selección. Ha sido lindo ver cómo sin importar color, raza y nacionalidad las personas disfrutan de esta fiesta, porqué eso es un mundial. Un mundial donde ha pasado lo impensado, los favoritos han perdido ese rotulo y que puede pasar cualquier cosa.

Se pasó de la tristeza con Japón, a la esperanza frente a Polonia y la ilusión frente a Senegal.

¡Se vale soñar!

 

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